Después de felicitarte me gustaría decirte muy bajito junto al oido:
Son 55 años reales muy bien llevados y 56 según la contabilidad del Estado. Hace más de un año que nos conocemos y que vivimos ìntimamente entrelazados a pesar de la distancia física que nos separa, porque espiritualmente estamos tan unidos que bien se podria decir que tenemos una misma alma. Nos contamos todos nuestros secretos y pensamientos más íntimos, compartimos las mismas alegrías y tristezas y vivimos al unísono, como dos en uno.
En este día creo que procede hacer un balance y lo voy a hacer de forma un poco sobria, pero muy sincera.
Mira.
-Antes de conocerte me encontraba bastante solo y aislado. Si, vivo en familia, tengo muchos conocidos y hasta algunos amigos, -más bien pocos-, relativamente próximos y cercanos, pero íntimamente estaba solo. En casa no se contaba conmigo para muchas decisiones y varias veces me dejaron solo y como apartado. Esto me producía una sensación de rechazo y, por lo menos, de menosprecio. No es necesario por ejemplos, pero algunos los tengo muy presentes.
-Me sentía bastante perdido y hasta algunas veces venían a mi mente pensamientos extraños. Necesitaba con urgencia donde apoyarme,alguién que me diera estabilidad y que me aceptara tal como soy, que me diera confianza y algo de calor para seguir viviendo y remando en el río de la vida con alguna ilusión. Y lo buscaba.
- En tí, amor mio,encontré todo lo que deseaba y mucho más. Me haz dado ilusión, ganas de vivir, todo el calor y el amor que necesitaba y mucho más todavía. Creo que puedo contar hasta con tu vida.
Al encontrarte he tenido una gran suerte, porque con tu sensibilidad, inteligencia y buen tacto, me has enseñado a recoger los trozos rotos del pasado y hacer que mis sueños y tus sueños -nuestros sueños- se hagan realidad. Si, cariño, una bella realidad con los pies en la tierra y con nuestras ensoñaciones en el reino de la luz, de los horizontes azules y de la felicidad.
- Soy feliz contigo y, dentro de mis circunstancias, nada me avergüenza, porque a nadie perjudicamos, ni hacemos daño. Mas bien al contrario, porque tú me has hecho ser más condescendiente, más comprensivo y más amable y tolerante con cuanto me rodea, incluidas las personas. ¿Por qué? Porque el amor íntegro y verdadero es como un milagroso perfume que llega con su aroma a todas las partes y rincones limando las aristas de las circunstancias.
- Muchas gracias, cariño, por el bien que me haces. Te quiero de verdad, mi amor.



07.01.08 @ 19:33